El 1 de julio de 2026 ha pasado a la historia como la fecha en que el mercado cripto europeo cambió de era. El período transitorio de MiCA —la ventana de 18 meses que permitía a los proveedores de criptoactivos seguir operando bajo sus antiguos registros nacionales mientras tramitaban la licencia nueva— expiró sin prórroga. La ESMA lo dejó claro desde abril: no habría más tiempo. A partir del 2 de julio, cualquier empresa sin licencia CASP vigente está operando fuera de la ley en la Unión Europea.

El resultado ha sido una criba brutal. De más de 1.200 proveedores que operaban en Europa bajo registros nacionales previos, solo unos 210 han conseguido la autorización completa. La tasa de conversión ronda el 18%. El 82% restante ha tenido que cesar operaciones, fusionarse con un titular de licencia o ejecutar planes de salida ordenada.

Quién tiene licencia y quién no: el mapa real

El registro oficial de la ESMA, consultable públicamente en esma.europa.eu, es la única fuente fiable para verificar si un proveedor está autorizado. A 1 de julio de 2026, las 183 entidades con autorización CASP están distribuidas en 20 países del Espacio Económico Europeo. Pero hay un matiz crítico que muchos usuarios no conocen: no todas las licencias son iguales.

MiCA distingue tres clases de licencia según el capital mínimo requerido y los servicios que autoriza. La Clase 1 (50.000€ de capital) permite servicios de asesoramiento y análisis. La Clase 2 (125.000€) añade ejecución de órdenes y gestión de carteras. La Clase 3 (150.000€) es la que permite operar una plataforma de negociación con custodia de fondos de clientes: lo que se entiende popularmente como un exchange. De las 183 entidades autorizadas, solo 14 tienen Clase 3. Catorce plataformas para todo el mercado único europeo.

Los exchanges con licencia completa en 2026

Entre los 14 con autorización de trading completa figuran los nombres más reconocibles del sector: Coinbase (autorizado en Irlanda), Kraken (Irlanda y Luxemburgo), OKX (Malta), Crypto.com (Malta), Bitstamp (Luxemburgo), Bitpanda (Austria), Bitvavo (Países Bajos) y Revolut. Bybit obtuvo su autorización CASP en mayo de 2025 a través de su filial austriaca Bybit EU GmbH, lo que le permite operar mediante pasaporte europeo.

En España, la CNMV ha autorizado directamente a varios proveedores. Los más relevantes son Bit2Me (el único exchange nativo español con licencia completa, autorizado para custodia, ejecución, canje de cripto, colocación y transferencia), y los bancos: BBVA, Openbank (Grupo Santander), CaixaBank, Kutxabank, Renta 4 y Cecabank. La banca española, con su infraestructura regulatoria ya construida, ha sido la que más rápidamente ha aprovechado MiCA para entrar en el negocio cripto de forma legal.

El caso Binance: la sorpresa del último día

El caso Binance merece una explicación propia porque ha tenido más giros que cualquier otro. La cronología es esta: Binance construyó su estrategia europea en torno a obtener licencia en Grecia, constituyendo Binary Greece para ese fin. En junio de 2026, Reuters publicó que la Comisión Helénica del Mercado de Capitales (HCMC) se preparaba para rechazar la solicitud, principalmente por las objeciones de idoneidad relacionadas con el historial de su fundador Changpeng Zhao.

Sin embargo, el 30 de junio —el último día del período transitorio— Binance anunció que retiraba su solicitud en Grecia, denunciando públicamente "injerencias políticas del BCE" en el proceso de autorización. Simultáneamente, la compañía confirmó que operaría de forma temporal mediante el pasaporte europeo de una entidad de su grupo ya autorizada en otro Estado miembro, mientras tramita una licencia propia en una nueva jurisdicción.

Para los usuarios existentes: los retiros siguen disponibles y no hay riesgo de quedar sin acceso a los fondos. Para los nuevos usuarios europeos: Binance ha confirmado que no acepta registros de nuevas cuentas desde el 1 de julio hasta resolver su situación regulatoria. La compañía ha mantenido bloqueadas todas las operaciones activas (compraventa, staking, préstamos, nuevos depósitos) para los usuarios europeos que operan directamente a través de la entidad sin licencia propia.

El mapa de Europa: dónde hay cero licencias

Uno de los datos más llamativos del mapa MiCA es que diez países de la UE han llegado al 1 de julio sin haber emitido una sola autorización CASP. La lista incluye a Croacia, Estonia, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Noruega, Polonia, Portugal y Rumanía.

Los casos más llamativos son Polonia e Italia. Polonia fue durante años una de las jurisdicciones favoritas para registrar empresas cripto en Europa, pero su legislación nacional de implementación de MiCA todavía no había sido aprobada a cierre del período transitorio. Estonia, que llegó a tener cientos de empresas cripto registradas bajo su antiguo sistema VASP, ha visto colapsar esa cifra a prácticamente cero con la llegada de MiCA. En Italia, el primer CASP autorizado fue CheckSig, que recibió su licencia del Banco de Italia en mayo de 2026 — llegando al plazo con una sola entidad autorizada para todo el país.

Los usuarios en esos países no quedan desprotegidos: pueden operar a través de filiales extranjeras con pasaporte comunitario, lo cual es perfectamente legal. Pero la ausencia de operadores locales significa falta de atención al cliente en el idioma propio y mayor dificultad para resolver problemas.

El fin de USDT en Europa regulada

Uno de los efectos más concretos de MiCA para los usuarios cotidianos es la desaparición de USDT (Tether) de los exchanges autorizados. Tether no cumple los requisitos de MiCA para emisores de stablecoins: no tiene sede en la UE ni publica reservas auditadas según el estándar europeo, y se negó a solicitar la licencia correspondiente. La consecuencia práctica: ningún exchange con licencia CASP puede listar USDT.

Coinbase eliminó USDT para usuarios del EEE en diciembre de 2024. Kraken hizo lo mismo a principios de 2025. Crypto.com lo eliminó junto con otros nueve tokens. Binance aplicó restricciones geográficas en los pares de USDT europeos. El sustituto natural en el entorno regulado es USDC de Circle, que sí tiene la autorización de emisor de dinero electrónico bajo MiCA (Circle tiene sede en Irlanda), y el EURC, su versión en euros. Son las únicas stablecoins entre las diez principales que cumplen plenamente con la normativa.

El coste de la regulación: por qué el 82% no pudo

La pregunta lógica es: si MiCA era la norma que venía, ¿por qué tantos operadores no consiguieron la licencia? La respuesta es el dinero. Obtener una autorización CASP desde cero requiere una inversión inicial de entre 250.000 y 500.000 euros solo para el proceso de tramitación (abogados, consultores, auditorías, capital regulatorio). Mantener la estructura de cumplimiento una vez autorizado cuesta entre 500.000 y dos millones de euros anuales. Las multas por operar sin autorización después del plazo pueden llegar a cinco millones de euros o el 12,5% de los ingresos globales.

Para los grandes exchanges globales, este coste es asumible. Para las cientos de empresas cripto medianas y pequeñas que operaban en Europa, es simplemente insalvable. La firma legal Hogan Lovells estimó que alrededor del 75% de los operadores del período pre-MiCA perderían su estatus al cierre del transitorio. La realidad ha sido incluso peor.

Qué significa para el usuario español

Para quien tiene fondos en un exchange con licencia MiCA confirmada, nada cambia a peor: más protección, mismas condiciones operativas. Para quien tenía fondos en Binance: los retiros siguen abiertos, no hay urgencia de pánico, pero sí conviene decidir pronto si migrar a otra plataforma o pasar a autocustodia.

La recomendación práctica es siempre la misma: verifica en esma.europa.eu o en casptracker.eu (web no oficial pero actualizada) si tu plataforma tiene licencia activa. Si no aparece, mueve los fondos con calma a una wallet propia o a un exchange autorizado. Mover criptomonedas entre wallets propias sin vender no genera un hecho imponible en España; vender para recomprar en otra plataforma sí puede generar plusvalías gravables en el IRPF.

MiCA no ha resuelto todos los problemas del sector cripto. DeFi queda en gran parte fuera de su alcance, la autocustodia permanece sin regulación (y debe seguir así), y la concentración en 14 exchanges autorizados para trading genera nuevas dependencias que la industria tendrá que vigilar. Pero es el primer marco regulatorio serio del mundo para este sector, y su impacto en la protección real del usuario europeo frente a fraudes y quiebras de exchanges es indiscutible.